“Nacido en una pequeña ciudad minera del centro de Francia, me escapé en cuanto pude. El sol era mi combustible.
De la ciudad tomé el camino hacia el campo, siempre más al sur, con algunas paradas urbanas: las Bellas Artes en Beaune, luego Lyon y, finalmente, la Provenza, donde viví casi dos décadas.
Marrakech me volvió la cabeza. Luego Marruecos, con esa necesidad irreprimible de espacio y naturaleza: fue un flechazo por una finca plantada de olivos y granados.
Casi veinte años después, aquí estoy instalado en España, en un pequeño pueblo de montaña que domina la Costa Blanca, en la provincia de Alicante.
Diría que soy pintor cuando pinto, decorador cuando concibo espacios y cocinero cuando cocino. En Marruecos fui el arquitecto y el ejecutor de mi propia casa, un trabajo que duró varios años.

Hoy he vuelto a ser pintor.

El artesano de mi pensamiento, de mi visión, de aquello que cada día me alegra. Un pintor vivo, como se podría decir ‘un bon vivant.’
Testigo de un incendio en el valle que se extiende bajo mi casa, pinté el recuerdo de ese espectáculo fascinante, a pesar del miedo de un peligro inminente.

De ahí nacieron las series "Saisons" e "Incendie".